
El cierre del año 2025 dejó un escenario complejo para la economía de los hogares tucumanos, especialmente para aquellos con menores ingresos. Según el último informe de la Dirección de Estadística de la Provincia (DEP), la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró una variación acumulada del 33,4% en el año, situándose por encima de la inflación general de la provincia, que fue del 30,4%. Este desfasaje representa una incidencia económica crítica para los sectores más desfavorecidos de la sociedad, debido a que la CBA es el indicador que determina el límite de la indigencia; es decir, el ingreso mínimo necesario para cubrir los requerimientos energéticos y proteicos básicos.
Durante el mes de diciembre de 2025, la CBA para un adulto equivalente alcanzó los $172.695, lo que significó un incremento mensual del 4,2%. Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT), que además de alimentos incluye bienes y servicios no alimentarios como vestimenta y transporte, mostró una dinámica diferente.
La CBT registró un aumento mensual del 3,1% en diciembre, un parámetro menor al de la CBA en el mismo periodo. Al anualizar este índice, la CBT cerró el 2025 con una suba del 29,5%, cifra que resultó inferior tanto al aumento de los alimentos (33,4%) como al costo de vida general de la provincia (30,4%).

La estadística oficial centra su análisis en el comportamiento de las familias. Para un Hogar Tipo 2 —compuesto por un jefe de 35 años, su cónyuge de 31 años, una hija de 8 y un hijo de 6 años—, los valores requeridos para no ser considerados pobres o indigentes alcanzaron las siguientes cifras. De acuerdo a la valorización de diciembre, esta familia tipo necesitó $533.627 para cubrir la Canasta Básica Alimentaria y no caer en la indigencia. En tanto, para cubrir la Canasta Básica Total y superar la línea de pobreza, el mismo grupo familiar requirió un ingreso mensual de $1.082.525. O bien, debió contar con $36.084 diarios para cubrir sus necesidades alimentarias y de servicios o esparcimiento.
Un dato relevante del informe técnico es la comparativa entre la realidad local y la del Gran Buenos Aires (GBA) medida por el INDEC. Al realizar el cotejo de la CBT para una familia de cuatro integrantes (Hogar Tipo 2), se observa que la vida en el principal conglomerado del país es significativamente más costosa.

Mientras que en Tucumán el límite de la pobreza para esa familia se fijó en
$1.082.525, en el Gran Buenos Aires esa misma canasta alcanzó los $1.308.713. Esto significa que la canasta medida por el INDEC resultó $226.188 más cara que la local al cierre del año. Una brecha similar se observa en la línea de indigencia para el mismo hogar, donde el valor de GBA ($589.510) superó al tucumano ($533.627) por más de 55 mil pesos.